2 de agosto de 2009

No extraño, no puedo extrañar Guanajuato. No hay nada que extrañar de Guanajuato. Guanajuato sucio, herrumbroso, rancio. Guanajuato alcantarilla, jaula pétrea, inmenso vientre de barro que lentamente nos cocina. No, no puedo extrañar la pintura desprendiéndose como piel muerta de los callejones, las nubes de moscas y la mierda de los perros. Sería una necedad sentir nostalgia por los índices contaminados y moralinos, por los rezos de las señoras a las tres de la tarde, por el rencor del que se alimentan mis primeros años.

No, no extraño el aliento de mi casa, el moho incombatible que se te pegaba incluso a los huesos, ni el olor a guayaba podrida de mi patio. Ni las heladas mañanas en esa herida de la sierra que era mi facultad, cuando la neblina hacía que todo pareciera un sueño. No extraño tampoco a mis amigos, los pocos, ni aun el consuelo, esa comprensión infinita que ofrece la boca húmeda de una caguama compartida al borde del alba. No lo extraño a él, el único que pasó en silencio su mano a lo largo de mi cara y la detuvo certera sobre mi pecho. Porque es estúpido extrañar su espalda pálida bajo la vieja colcha de cuadros azules. Y, por supuesto, no la extraño a ella, a ella menos que a nadie. No extraño ni siquiera el tufillo dulce de su cuello, ni su risa de cristales rotos. No extraño ni un poco su mirada, felina, decían todos,  pero que para mí siempre fue de perro lobo, de Husky Siberiano. Nada de eso extraño, porque no puedo, porque es absurdo, porque no hay nada que extrañar de Guanajuato.

7 comentarios:

La que no es. dijo...

Ya establecido que no extrañas Guanajuato, ¿qué se siente empezar de nuevo?

Cicuta drinker dijo...

la mejor prosa que he leído en este espacio.

ésa que no soy yo dijo...

Ana: Se siente mucho miedo.

Coriche: Gracias, creo.

Mar dijo...

¿Verdad que enloquece extrañar lo que no deberíamos?

Es como extrañar a un exnovio patán cuya compañía y presencia no deberían ser anheladas, añoradas ni evocadas con el pensamiento.

Lo bueno es que no es tu caso. ¿Verdad?

Un beso guanajuatense.

Cicuta drinker dijo...

Ya van dos blogs que leo, en los que me encuentro un repudio por Gto, no sólo por la ciudad, sino por el recuerdo de ésta.

LSz. dijo...

Y no será el último que encuentres. Extrañamente, esas mañanas frías de las que hace mención "ésa que no soy yo" son una penetrante laceración que raya en el repudio.

Cy dijo...

Yo si lo extraño y supongo que esa contradicción es parte de desdeñar lo que se posee y anhelar lo que se sabe ajeno.