9 de noviembre de 2010

Nunca creí volver a este espacio, sobre todo porque los blogs son prácticamente cosa del pasado, el siglo XXI es por lo que veo un siglo desechable, nada perdura, todo está condenado a desaparecer y a ser inmediatamente reemplazado, todo, incluídos los afectos. Tal vez por eso estoy de vuelta, porque ahora el blog ha dejado de ser el escaparate para el ego en que se había convertido (gracias twitter) y ha vuelto a ser, al menos para mí antes de que me tragara el personaje, un lugar para dialogar conmigo misma y conquien quiera explícitamente o en silencio replicarme.

Este año lejos ha sido para mi toda la vida, me he convertido al fin en la persona que seré, aún es pronto para hablar de esa persona puesto que no he terminado de acostumbrarme a mi nueva piel, pero me gusta saberme otra. A veces, en tardes como ésta me da por recordar y me cuesta reconocerme en mis propias memorias, pienso por ejemplo "es imposible que yo haya agüantado hasta las nueve de la mañana bebiendo con lo cansada que estoy ahora" o "cómo es que me atreví a atravesar el país de ride cuando ahora me da tanta flojera ir tan sólo al centro". No me imagino volviendo a tener tan sólo un colchón en el piso y una hielera, ni siquiera me imagino vivir sin telecable e internet, ya no digamos sin luz como en mi primer semestre de la carrera. Me he acostumbrado a mis comodidades clasemedieras, ahora prefiero apretar un poco la quincena y pagar mi boleto de avión que andar vagando con una mochila en las carreteras, también me he deshecho de mis alteros de fotocopias y los he ido reemplazado por los libros que he comprado y claro, jamás he vuelto (ni volveré) a comer una sopa maruchan.

Conservo muy pocos amigos y los veo aún más poco, no he vuelto a emborracharme, es más, creo que ni siquiera he vuelto a ir a una fiesta. Leo el triple que antes y fanfarroneo al respecto tres veces menos, Por fin me titule y conseguí un trabajo que me permite ejercer lejos de las aulas de prepa, me he vuelto más silenciosa pero también más alegre y lo más importante, he formado una familia, tengo un compañero (es la mejor forma de llamarlo pues eso es lo que es)y un hijo recién nacido y estoy locamente enamorada de ellos. Soy una mujer feliz y por eso tal vez ahora les paresca aburrida, pero también eso ha dejado de importarme. Estoy de vuelta.

10 de otras voces:

Mar dijo...

Leer tu blog de nueva cuenta será una experiencia tan chidita como lo fue hace un año, o dos o no sé cuantos que nos volvimos a hallar.

Siempre me gustó más esta forma de encontrarte que cualquier otra red social e interfases propias del siglo XXI.

Escribe mucho. Estás lejos de ser una mujer aburrida.

Un beso, bonita.

Ana Pacheco dijo...

Yei! Me alegra un montón tu regreso. Francamente, te extrañaba, a veces tu diálogo interno es esa conversación que no puedo sostener con las amistades que no tengo... (ni quiero tener).

Geeknacio dijo...

Qué bueno que estés de vuelta. Twitter es como platicar en la peda pero un blog es como tomarse un café.

Es bueno podernos tomar un café aunque sea cada año y medio.

Abrazo, felicidades, suerte y adelante.

Anónimo dijo...

Anonimamente lo dire: Que bueno que regresaste.

Yipie dijo...

Que bien que ud está de vuelta. "Esa que no soy yo" fue de los primeros blogs que empecé a leer regularmente hace algunos años y de verdad pensé que ya solo sería un recuerdo (ya ni la liga funcionaba).

Me ha sido muy interesante leer tus anécdotas los últimos años. Muchas felicidades por ésta nueva etapa en tu vida personal.

Anónimo dijo...

¡Qué felicidad que hayas regresado! Tu blog era uno de mis favoritos y te extrañé mucho cuando te fuiste.

Taka X dijo...

Bienvenida de vuelta!!!... y coincido con Geeknacio, el blog es como tomar un café pero con esa embriagues de la peda

Abacho becho chau!!!

todavia dijo...

"hablo del loco que escucha
Su pulso y piensa que su tacto es un volumen derramado, un péndulo
Entumido que avanza hacia ruidos milenarios, tra ta tán, que viene el muerto"

Satada dijo...

Llegue hace mucho menos de un año a tu blog, lo encontre como quien encuentra una casa abandonada pero con todo en su lugar, como el castillo de ciudad esmeralda sin el mago dentro. Como ricitos de oro explore toda la casa vi los pensamientos y escritos ahi dejados en su lugar como si fueras a volver en cualquier momento. Es grato regresar a este castillo y ver que el mago (o seran los osos?) han regresao.

PS: Yo fui quien se acosto en tu cama, tomo de tu vaso y ojeo tus pensamientos :)

Rodrigo J dijo...

Creo que mejor no se puede expresar el cambio que hay en las personas conforme la vida avanza.

Felicidades por tu escrito y pues ojalá pueda leer algo de lo nuevo que tienes en tu cabeza y escribes desde el corazón.

Saludos y excelente día
Roy