Hoy me regalaste una película, Anita la huerfanita, dice la portada, y una pelirroja harapienta sonríe esperanzada. Me dijiste que tú me buscarías por todas partes y siempre me rescatarías cuando estuviera en problemas como hizo el papá de Anita. Yo te creí.
Hoy se te olvidó ir por mí a la escuela, me quedé pegada a la reja hasta las tres y media conteniendo las lágrimas. Cuando al fin llegaste no pude más y empecé a llorar, venías de mal humor y te enojaste mucho. No pasa nada dijiste. No me hagas berrinches dijiste. Me quede callada hasta llegar a la casa y te perdí perdón.
Hoy me llevaste a un parque y me compraste helado, no me mirabas a la cara y tuve miedo. Tienes que aprender que las cosas no son siempre como uno quiere, el que ya no vivamos juntos no quiere decir que no nos queramos y no quiero que pienses que es tu culpa. Yo pensé que era mi culpa. Yo siempre pienso que es mi culpa.
Hoy me colgaste el teléfono, te marqué y te marqué de vuelta pero nunca contestaste. Estoy acostumbrada a que no contestes mis llamadas y ya no me duele tanto, aún así me fui a dormir pensando en la cicatriz de tu mano que subraya tus nudillos. Hoy hace un año que no me tomas de la mano.
Hoy me desperté de golpe, te sentí lejos y solo pero no pude recordar el color de tus ojos. Ya no recuerdo el color de los ojos de nadie ultimamente, ya no creo que nadie vendrá a buscarme ni hago berrinches ni sobrellevo mi culpa ni extiendo la mano... pero todavía te extraño.
Hoy se te olvidó ir por mí a la escuela, me quedé pegada a la reja hasta las tres y media conteniendo las lágrimas. Cuando al fin llegaste no pude más y empecé a llorar, venías de mal humor y te enojaste mucho. No pasa nada dijiste. No me hagas berrinches dijiste. Me quede callada hasta llegar a la casa y te perdí perdón.
Hoy me llevaste a un parque y me compraste helado, no me mirabas a la cara y tuve miedo. Tienes que aprender que las cosas no son siempre como uno quiere, el que ya no vivamos juntos no quiere decir que no nos queramos y no quiero que pienses que es tu culpa. Yo pensé que era mi culpa. Yo siempre pienso que es mi culpa.
Hoy me colgaste el teléfono, te marqué y te marqué de vuelta pero nunca contestaste. Estoy acostumbrada a que no contestes mis llamadas y ya no me duele tanto, aún así me fui a dormir pensando en la cicatriz de tu mano que subraya tus nudillos. Hoy hace un año que no me tomas de la mano.
Hoy me desperté de golpe, te sentí lejos y solo pero no pude recordar el color de tus ojos. Ya no recuerdo el color de los ojos de nadie ultimamente, ya no creo que nadie vendrá a buscarme ni hago berrinches ni sobrellevo mi culpa ni extiendo la mano... pero todavía te extraño.

3 de otras voces:
es tan complicado aceptar que quieran fuera el actor principal de nuestros complejos de Edipo de repente ya no este ahi.
Estan ahi, un poco lejos y a veces no se manifiestan, los hombres son tan dificiles mas aun los progenitores
me declaro fan de tu blog
La ausencia
de mi padre el otro
es el tema de mi vida
que vuelve siempre
creo que por su culpa
me gustan los hombres distantes
los imposibles
por culpa
de mi padre el verdadero
me gustan los borrachos
¿que esperanzas tengo?
Asombroso cómo intentamos desesperadamente recordar el color de los ojos de quien alguna vez nos lastimó.
Abrazo.
Publicar un comentario en la entrada